La diferencia invisible entre memorias USB baratas y USB con funciones avanzadas
La mayoría de la gente compra una memoria USB igual que compra un paquete de bolígrafos — coge lo más barato, asume que todos funcionan igual y listo.
Y siendo justos, para transferencias básicas de archivos, esa suposición no es del todo incorrecta.
Pero si alguna vez has tenido problemas de integridad de datos, rendimiento inconsistente o has intentado hacer algo más avanzado como protección contra escritura o distribución controlada, seguro que te has dado cuenta de algo: no todas las memorias USB se comportan igual.
La diferencia no está en la carcasa de plástico. Ni siquiera en la memoria NAND.
Está en el controlador — y más concretamente, en cómo ese controlador está integrado dentro del dispositivo.
