La verdad sobre los adaptadores USB-C: pines faltantes, velocidades lentas y atajos de fabricación
Por qué algunos adaptadores USB-C bajan la velocidad aun cuando parecen USB 3.x — y cómo los atajos ocultos en el diseño provocan que todo retroceda a USB 2.0
La respuesta corta es que sí, estos adaptadores pueden disminuir la velocidad de transferencia de datos, aunque no siempre. El adaptador de la foto es un adaptador USB-A a USB-C, donde el inserto azul del lado USB-A indica compatibilidad con USB 3.x. Si realmente reduce la velocidad depende de varios factores. El primero es la capacidad del propio adaptador. Si fue diseñado para USB 3.0 o USB 3.1 Gen 1 a 5Gbps, o USB 3.1 Gen 2 a 10Gbps, no va a limitar el rendimiento siempre y cuando todo lo demás en la cadena soporte esas velocidades. Pero muchos adaptadores económicos son internamente solo USB 2.0 a 480Mbps, aunque por fuera parezcan USB-C, y esos sí bajan la velocidad de forma notable.
El segundo factor es la capacidad del dispositivo donde se conecta el adaptador. Muchos celulares, laptops y tablets —especialmente los modelos de entrada— solo soportan USB 2.0 por su puerto USB-C, y en esos casos la velocidad será lenta sin importar qué tan bueno sea el adaptador. El tercer factor es la velocidad del dispositivo de almacenamiento que conectes. Si la memoria USB o el SSD soporta únicamente USB 2.0, será lento sin importar el adaptador.




